CELEBRACIÓN DEL SANTO SACRAMENTO DEL
MATRIMONIO
PAOLA Y ARTURO
CATEDRAL ORTODOXA DE
SAN JORGE
MÉXICO, D.F., 29 DE ENERO DE 2011
INTRODUCCIÓN
Por la venida del Espíritu Santo, Jesucristo ha realizado en la tierra la fundación de su Iglesia y mediante ésta, la realización de los Santos Sacramentos para que los fieles lleguen a participar de la gracia de Dios.
Afirmaba el apóstol San Pablo: “Todos somos bautizados en un mismo espíritu, allá donde está la Iglesia , allá también está el Espíritu de Dios”.
Los Sacramentos son medios de gracia, ellos dispensan la Gracia Divina a los creyentes.
El Sacramento del sagrado matrimonio en la Iglesia Ortodoxa está lleno de belleza y de un simbolismo muy significativo y especial. El hombre y la mujer se convierten en un solo espíritu y en un solo cuerpo por medio del Espíritu Santo.
OFICIO DE LOS ESPONSALES
El novio se sitúa a la derecha y la novia a la izquierda, el padrino se sitúa al lado derecho del novio y la madrina al lado izquierdo de la novia. Sobre el evangelio se colocan juntos los dos anillos de los novios.
El Sacerdote inicia el oficio diciendo:
SAC.- Bendice señor.
SAC.- Bendito sea nuestro Dios eternamente, ahora y siempre por los siglos de los siglos.
SAC.- AMEN.
LETANIA DE LA PAZ
SAC.- En paz roguemos al señor.
CORO.- Señor ten piedad.
SAC.- Por la paz que de lo alto viene y la salvación de nuestras almas, roguemos al señor.
CORO.- Señor ten piedad.
SAC.- Por la paz de todo el mundo, por la estabilidad de las santas Iglesias de Dios y por la unión de todas. Roguemos al señor
CORO.- Señor ten piedad.
SAC. Por esta Santa casa y por los que en ella entran con fé, devoción y temor de Dios, roguemos al señor
CORO. Señor ten piedad.
SAC. Por nuestro Padre y Metropolitano Antonio, por la venerable orden de los Presbiterianos y Diáconos en Cristo, por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.
CORO. Señor ten piedad.
SAC. Por el siervo de Dios Arturo y por la sierva de Dios Paola, que contraen esponsales ahora, y por su salvación, roguemos al Señor.
CORO. Señor ten piedad.
SAC. Ampáranos s y sálvanos, ten misericordia y consérvanos, Oh! Dios en tu gracia.
CORO. Señor ten piedad.
SAC. Conmemorando a nuestra Santísima, Purísima, Bendita y Gloriosa Señora Madre de Dios y siempre Virgen María y a todos los Santos, encomendémonos todos, los unos a los otros y cada instante de nuestra vida, a Cristo, nuestro Dios.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. “Pues a ti pertenece toda gloria, honor y adoración Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos”.
CORO. Amén.
SAC. Roguemos al Señor.
CORO. Señor ten piedad.
PRIMERA ORACIÓN
Sac. Oh! Dios eterno, que reúnes a los distintos en una sola unión e instituyes para la inclinación del corazón un indisoluble vínculo. Oh! Tú que has bendecido a Isaac y Rebeca y les declaraste herederos de tu promesa. Bendice. También a estos tus siervos, Arturo y Paola guiándoles en toda buena obra.
“Porque eres un Dios misericordioso y amante de la humanidad a ti rendimos gloria, Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos”
CORO. Amén.
SAC. La paz sea con vosotros.
CORO. Y con tu espíritu.
SAC. Inclinemos nuestras cabezas ante el Señor.
CORO. A ti Señor.
SEGUNDA ORACIÓN
Sac. Oh! Señor Dios nuestro, tu que has desposado con la Iglesia , Virgen inmaculada; bendice estos esponsales, une a estos tus siervos y consérvalos en la paz y la concordia.
“Pues a ti pertenece toda gloria, honor y adoración, Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos”
CORO. Amén.
EL SACERDOTE TOMA EL AÑILLO, HACE CON ÉL TRES VECES LA SEÑAL DE LA CRUZ SOBRE LA CABEZA DEL NOVIO, Y TOCÁNDO CADA VEZ CON ÉL LA CABEZA DE LA NOVIA , DICE SIMULTÁNEAMENTE:
SAC. El siervo de Dios Arturo contrae esponsales con la sierva de Dios Paola en el nombre del Padre, Hijo y del Espíritu Santo. Amén (tres veces).
Y LO COLOCA EN EL DEDO ANULAR DEL NOVIO, LUEGO TOMA EL SEGUNDO ANILLO, HACE CON EL LA SEÑAL DE LA CRUZ SOBRE LA CABEZA DE LA NOVIA Y TOCANDO CADA VEZ CON ÉL LOA CABEZA DEL NOVIO DICE SIMULTÁNEAMENTE:
SAC. La sierva de Dios Paola contrae esponsales con el siervo de Dios Arturo en el nombre del Padre, Hijo y del Espíritu Santo. Amén (tres veces).
Y COLOCA EL ANILLO EN EL DEDO ANULAR DE LA NOVIA.
SAC. Roguemos al Señor.
CORO. Señor ten piedad.
SAC. Bienaventurados todos los que temen al Señor, los que van por sus caminos.
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. Del trabajo de tus manos comerás,
¡bienaventurado tú,
que todo te irá bien!
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. Tu mujer será como parra que lleva fruto a los lados de tu casa.
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. Tus hijos, como brotes de olivo alrededor de tu mesa.
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. Así será bendito el hombre que teme al Señor.
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. ¡Bendigate el Señor desde Sion todos los días de tu vida! ¡Que veas en ventura a Jerusalem!
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. ¡Y veas a los hijos de tus hijos!
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SACRAMENTO DEL MATRIMONIO
SAC. Bendice, Señor.
EL SACERDOTE CON EL EVANGELIO HACE LA SEÑAL DE LA CRUZ , SOBRE LA CABEZA DE LOS NOVIOS EXCLAMANDO:
SAC. Bendito sea el reino del Padre, Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
SAC. En paz roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Por la paz que de lo alto viene y la salvación de nuestras almas, roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Por la paz de todo el mundo, por la estabilidad de las Santas Iglesias de Dios y por la unión de todas, roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Por esta Santa Casa y por los que en ella entran con fé, devoción y temor a Dios, roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Por nuestro Padre y Metropolitano Antonio, por la Venerable Orden de los Presbiterianos y Diáconos en Cristo, por todo el clero y el pueblo, roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Por el siervo de Dios Arturo y por la Sierva de Dios Paola, que ahora se juntan por la unión matrimonial, por su salvación, roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Para que bendigan esta boda como la de Caná de Galilea, roguemos al señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Para que les libre y nos libre de toda aflicción, ira, peligro y necesidad, roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Ampáranos y sálvanos, ten misericordia y consérvanos, Oh! Dios en tu gracia.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Conmemorando a nuestra Santísima, Purísima, Bendita y Gloriosa Madre de Dios y siempre Virgen María, y a todos los Santos, encomendémonos todos, los unos a los otros y a cada instante de nuestra vida a Cristo nuestro Dios.
CORO. A ti Señor.
SAC. Pues a ti pertenece toda la gloria, honor y adoración, Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
ORACIÓN
SAC. Roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Bendito eres tú, Señor Dios nuestro; realizador de la boda mística y pura, y legislador de la boda corporal guardián de la incorrupción y bien regidor de los asuntos del mundo.
Oh! Señor, en el principio, tú creaste al hombre, le pusiste como rey de toda la creación y dijiste: “No es bueno que el hombre esté solo sobre la tierra, creémosle una ayuda a su semejanza” y tomando una de sus costillas plasmaste a una mujer.
Cuando Adán la vio dijo: “He aquí esta es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne, ella será llamada Carona, porque del varón fue tomada”
Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne; y lo que Dios ha unido, el hombre no lo separe.
Tú mismo, Señor Dios nuestro, mando ahora tu gracia celestial sobre tus siervos Arturo y Paola, y has que esta sierva obedezca en todo a su marido y que este siervo sea cabeza de su mujer, para que vivan conforme a tu voluntad.
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a Abraham y Sara!
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a Isaac y Rebeca!
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a Jacobo y a todos los patriarcas!
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a José y Asenat!
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a Moisés y Sefora!
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a Joaquín y Ana!
¡Bendícelos, Oh! Señor Dios nuestro como bendijiste a Zacarías y Elizabeth!
¡Consérvalos Oh! Señor Dios nuestro, como conservaste a Noé en el arca!
¡Consérvalos Oh! Señor Dios nuestro, como conservaste a Jonás en el vientre de la ballena!
¡Consérvalos Oh! Señor Dios nuestro, como conservaste a los tres santos varones en el fuego enviándoles el rocío del cielo!
Y que tengan ellos la misma alegría que tuvo Santa Elena, cuando encontró la venerable cruz.
¡Acuérdate de ellos, Oh! Señor Dios nuestro, como te acordaste de Enoc, Sem y Elías!
¡Acuérdate de ellos, Oh! Señor Dios nuestro, como te acordaste de tus cuarenta mártires enviándoles coronas del cielo!
¡Acuérdate de ellos, Oh! Señor Dios nuestro, de sus padres que los han criado, por que las oraciones de los padres fortalecen los fundamentos de los hogares!
¡Acuérdate de ellos, Oh! Señor Dios nuestro, de los amigos y acompañantes de los novios, que se han congregado aquí para participar de esta alegría!
¡Acuérdate de ellos, Oh! Señor Dios nuestro, de tus siervos Arturo y Paola y bendícelos, dales el fruto del vientre y la buena primogenitura; la unión de las almas y de los cuerpos; enaltécelos como los cedros del Líbano: como a la parra con muchas ramas fructíferas!
Dales las semillas de todo lo sembrado, para que teniendo la satisfacción, abunden en las obras buenas, agradables a ti y que vean a los hijos de sus hijos, como los brotes nuevos de los olivos, alrededor de su mesa, y que, habiéndote agradado, brillen como los astros en el cielo, a ti Señor nuestro.
Pues a ti pertenece toda gloria, honor, con tu Padre que no tiene Principio y con tu Espíritu vivificador, y ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
ORACIÓN
SAC. Roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Oh! Dios Santo, que has creado al hombre del limo de la tierra, que de su costilla has formado a una mujer a su semejanza y la has unido a él para que le auxilie, pues fue del agrado de tu divina majestad que el hombre no estuviera solo sobre la tierra. Tú mismo Señor, extiende ahora tu mano, desde tu santa morada y une a tus siervos Arturo y Paola, porque de ti proviene la unión de la mujer con el hombre; júntalos en un solo espíritu, corónalos para que sean una sola carne, concédeles el fruto del vientre y de la bu8ena primogenitura.
Pues ati pertenece el poder, el reino, la fuerza y la gloria Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
CORONACIÓN
Las coronas representan las bendiciones que Dios otorga a Arturo y Paola; también reflejan el comienzo de un nuevo reino: La familia de Arturo y Paola, bajo la divina dignidad de Dios quien reina sobre todas las cosas.
El listón blanco que une las dos coronas simboliza que Arturo y Paola son hora uno mismo.
Ahora el sacerdote toma una de las coronas, hace tres veces la señal de la Cruz sobre el Santo Evangelio, para coronar en primer lugar al novio; mientras toca con ellas la cabeza de la novia, luego la del novio y dice:
SAC. El siervo de Dios Arturo se corona con la sierva de Dios Paola, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (tres veces).
CORO. Amén.
Después de la tercera vez, corona la cabeza del novio, del mismo modo toma la otra corona y repite la ceremonia anterior, pero tocando primero, con la corona, la cabeza del novio y luego la de la novia mientras dice:
SAC. La sierva de Dios Paola se corona con el siervo de Dios Arturo, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo (tres veces)
Coro. Amén.
Después de la tercera vez, corona a la novia. Entonces el sacerdote toma con los dedos de su siniestra la corona puesta en la cabeza de la novia y con su diestra la corona puesta en la cabeza del novio, de manera que sus brazos, así dispuestos tengan forma de la Cruz , y los bendice clamando:
SAC. Señor Dios Nuestro, con gloria y honor corónales (tres veces).
LECTURA DE LA EPISTOLA
SAC. Estemos atentos.
SAC. En su cabeza pusiste coronas de piedras preciosas. Te pidieron vida, y se las concediste, porque les darás la bendición en los siglos y les regocijarás con la visión de tu rostro.
SAC. ¡Sabiduría!
LECTURA DE LA CARTA DEL APOSTOL SAN PABLO A LOS EFESIOS (5:20-33)
SAC. Estemos atentos. Hermanos: Dando gracias continuamente y por todo a Dios Padre, en nombre de nuestro Señor Jesucristo. Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Cristo. Las mujeres a sus maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es la cabeza de la Iglesia , el Salvador del cuerpo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.
Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y presentándosela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada. Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia , pues somos miembros de su cuerpo, por eso dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne. Gran misterio es este, lo dijo respecto a Cristo y a la Iglesia. En todo caso, en cuanto a vosotros, que cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer que respete a su marido.
SAC. La paz sea contigo.
CORO. ¡Aleluya, aleluya, aleluya!
Nos conservarás y nos custodiarás, Señor, desde este siglo y para toda la eternidad.
SAC. ¡Sabiduría! Levantémonos y escuchemos el Santo Evangelio.
SAC. La paz sea con vosotros.
CORO. Y con su espíritu.
SAC. Lectura del Santo Evangelio según San Juan (2:1-11).
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. En aquel tiempo se celebraba una boda en Cana de Galilea y estaba ahí la madre de Jesús, fue invitado también a la boda Jesús y sus discípulos y como faltara vino, porque se había acabado, le dice a Jesús su madre: “No tienen vino”, Jesús le responde: “¿Qué tengo yo contigo mujer? Todavía no ha llegado mi hora”, dice su madre a los sirvientes: “Haced lo que él os diga”.
Había ahí seis tinajas de piedra, puestas para purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una, le dice Jesús:
“Llenad las tinajas de agua” y las llenaron hasta arriba. “Sacadlo ahora”, les dice “Y llevadlos a la maestresala”. Ellos lo llevaron.
Cuando el Maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de donde era (los sirvientes que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el Maestresala al novio y dice: “Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos el inferior, pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora”. Así en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales y manifestó su gloria y creyeron en él sus discipulos.
CORO. ¡Gloria a ti Señor, gloria a ti!
SAC. Y haznos dignos, Oh! Señor, de atrevernos a llamarte Padre, con confianza y sin condenación. A ti Dios Celestial, y decirte:
Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre, vénganos tu reino, hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. El pan nuestro de cada día dánoslo hoy, perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores, y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal.
SAC. Porque tuyos son el reino, el poder y la gloria, Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
SAC. La paz sea con vosotros.
CORO. Y con tu espíritu.
SAC. Inclinemos nuestras cabezas ante el señor.
CORO. A ti señor.
BENDICIONES DE LA COPA COMÚN
La copa común contiene vino bendito, que se les da a beber a Arturo y Paola para bendecir y conmemorar la boda de Caná de Galilea.
Beber de la copa común indica que están dispuestos desde este momento a compartir todo lo que la vida les brinde.
SAC. Roguemos al Señor.
CORO. Señor, ten piedad.
SAC. Oh! Dios, que por tu poder has hecho todas las cosas; has afirmado el universo y engalanado la corona de todo lo creado por ti; bendice con tu bendición espiritual esta copa común, ofreciéndola a ambos unificados por la unión conyugal. Por que bendito es tu nombre y glorificado tu reino, Oh! Padre, Hijo y Espíritu Santo; ahora y siempre, por los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
El sacerdote toma la copa y da a beber tres sorbos a los novios, en primer lugar al hombre y después a la mujer.
SAC. La copa de la salvación recibe, y en el nombre del Señor invoca.
LAS TRES VUELTAS
Los sacerdotes conducen al novio y a la novia en un círculo alrededor de la mesa, en donde están colocados el Evangelio y la Cruz. El marido y la mujer (los esposos) están dando los primeros pasos como pareja casada y la Iglesia representada por los sacerdotes, les muestran la manera como deben caminar, si su camino debe de ser perfecto y verdadero como el círculo, dando vueltas alrededor del centro de la vida, que es Jesucristo Nuestro Señor.
Durante la procesión se cantan tres himnos religiosos expresando la alegría de la iglesia que dos de sus hijos se han unido en santo matrimonio. La procesión es una forma de danza religiosa.
PRIMER TROPARIO: PRIMERA VUELTA (TONO 5)
Regocíjate Isaías, la Virgen concibió en el vientre y dio a luz al hijo Emmanuel, Dios y hombre, Oriente es su nombre, glorificándole alabamos a la Virgen.
SEGUNDO TROPARIO: SEGUNDA VUELTA (TONO 7)
Oh! Santos Mártires que habéis luchado la debida lucha y que habéis sido coronados; interceded ante el Señor, que tenga piedad de nuestras almas.
TERCER TROPARIO: TERCERA VUELTA (TONO7)
¡Gloria a ti Oh Cristo Dios! Tú eres el orgullo de los apóstoles y el regocijo de los mártires, que han predicado la Trinidad Consubstancial.
BENDICIÓN FINAL
Al terminar de dar las tres vueltas, el sacerdote se dirige al novio.
SAC. Que te ensalce Dios como Abraham, Oh! Novio; que te bendiga como a Isaac; que ta haga Multiplicar como a Jacob, camina en paz y cumple con equidad los mandamientos de Dios.
Y luego se dirige a la novia:
SAC. Y tú Oh! Novia, que te ensalce Dios como a Sara y te alegre como a Rebeca; que te multipliques como a Raquel y te regocijes en este tu hombre. Observa los preceptos de la Ley , porque así agrada a Dios.
ORACIÓN
SAC. Roguemos al Señor.
CORO. Señor, Ten piedad
SAC. Oh! Dios, Dios nuestro, que te presentaste en Caná de Galilea y allá bendijiste l boda, bendice también a estos dos siervos, quienes se han unificado, por tu providencia, en la unión conyugal, bendice su entrada y salida. Colma su vida con la abundancia de bienes, eleva sus coronas a tu reino y consérvalos sin mancha ni arruga, y lejos del engaño, en los siglos de los siglos.
CORO. Amén.
SAC. La paz sea con vosotros.
CORO. Y con su espíritu.
SAC. Inclinemos nuestras cabezas ante el señor.
CORO. A ti, señor.
El sacerdote se dirige a los novios:
SAC. Que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, Trinidad divina Santísima y consubstancial, principio de la vida divinidad única y reino único, os bendiga y otorgue longevidad, buena procreación, prosperidad en el vivir; os colme de todos los bienes prometidos, por la intercesión de la Santísima Madre de Dios y de todos los Santos. Amén.
ORACIÓN DE CONCLUSIÓN
El sacerdote se dirige hacia el oriente.
SAC. Gloria a ti, Oh! Cristo, nuestro Dios verdadero, que con tu presencia en Caná de Galilea has puesto de manifiesto la honorabilidad de la boda. Por la intersección de tu Santísima y Purísima Madre de Dios, de los Santos Reyes Honorables y Alabadísimos Apóstoles; de San Procopio, magno entre los mártires, y de todos los Santos, ten piedad de nosotros y sálvanos, porque eres bueno y amante de la humanidad.
CORO. Amén.
SAC. Por las oraciones de nuestros santos padres Oh! Jesucristo, Dios y Salvador nuestro, ten piedad de nosotros y sálvanos.
CORO. Amén.
ORACIÓN
¡Oh Santísima Virgen María, que para inspirarnos una confianza sin límites has querido tomar el dulcísimo nombre de Madre del Perpetúo Socorro!
Yo te suplico me socorras en todo tiempo y en todo lugar: en mis tentaciones, después de mis caídas, en mis dificultades, en todas las miserias de la vid y sobre todo en el trance de la muerte ¡Concédeme! Oh! Amorosa madre, el pensamiento y la costumbre de recurrir siempre a ti, porque estoy cierto que si soy fiel en invocarte, tú serás fiel a socorrerme.
¡Bendíceme! Oh! Tierna y cuidadosa madre, y ruega por mí ahora y en la hora de mi muerte.
AMÉN.
